Bioética

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Bioética

Los intereses y el bienestar de la persona deberían tener prioridad con respecto al interés exclusivo de la ciencia o la sociedad.

Artículo 3.2 de la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, UNESCO, 2005 El término bioética (bio-ethics) fue empleado por Van Rensselaer Potter, médico oncólogo, en 1970, y lo definió como la ciencia de la supervivencia, con la finalidad principal de promover la calidad de la vida. En su sentido más amplio, la bioética no se limita al ámbito médico, sino que incluye todos los problemas éticos que tienen que ver con la vida en general, extendiendo de esta manera su campo a cuestiones relacionadas con el medio ambiente y al trato debido a los animales.

La bioética, es pues, la rama de la ética que se dedica a proveer los principios para la correcta conducta humana respecto a la vida, tanto de la vida de nuestros semejants humanos, como de la vida no humana (animal y vegetal), así como del ambiente en el que pueden darse condiciones aceptables para la vida.

Ante la formidable revolución de los conocimientos biológicos y la magnitud de los problemas medioambientales, consecuencias del desmedido proceso de crecimiento económico, la bioética aparece como una nueva disciplna que combina el conocimiento biológico con el conocimiento de los sistemas de valores humanos.

Los cuatro principios de la bioética

  • Principio de no maleficencia: se formuló en la medicina hipocrática: Primum non nocere; no hacer daño al paciente. Se trata de respetar la integridad física y psicológica de la vida humana. Es relevante ante el avance de la ciencia y la tecnología, porque muchas técnicas pueden acarrear daños o riesgos. Un ejemplo actual sería evaluar el posible daño que pudieran ocasionar organismos genéticamente manipulados, o el intento de una terapia génica que acarreara consecuencias negativas para el individuo.
  • Principio de beneficencia: obligación de hacer el bien; es otro de los principios clásicos hipocráticos. Hasta hace poco, el médico podía imponer su propia manera de hacer el bien sin contar con el consentimiento del paciente; actualmente este principio viene matizado por el respeto a la autonomía del paciente, a sus valores, cosmovisiones y deseos. No es lícito imponer a otro nuestra propia idea del bien. No se puede buscar hacer un bien a costa de originar daños; por ejemplo, el bien de la experimentación en humanos para desarrollar la medicina no se puede hacer sin contar con el pleno consentimiento de los sujetos, y menos aún sometiéndolos a riesgos desmedidos o infligiéndoles daños.
  • Principio de autonomía o de libertad de decisión: es la obligación de respetar los valores y opciones personales de cada individuo en aquellas decisiones básicas que le atañen vitalmente.
  • Principio de justicia: consiste en el reparto equitativo de cargas y beneficios en el ámbito del bienestar vital, evitando la discriminación en el acceso a los recursos sanitarios. Este principio impone límites al de autonomía, ya que pretende que la autonomía de cada individuo no atente a la vida, libertad y demás derechos básicos de las otras personas. Se pueden plantear conflictos no sólo entre miembros coetáneos de un mismo país, sino entre miembros de países diferentes, e incluso se habla de justicia para con las generaciones futuras.

Vídeos

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Enlaces externos y referencias

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